LA NUEVA NOBEL DE MEDICINA 2009

La australiana Elizabeth Blackburn , nació en 1948 en Hobart, Tasmania , es investigadora de la University of California, San Francisco (UCSF) ,es la nueva ganadora del premio Nobel de Medicina, un galardón al que se hizo acreedora por su investigación sobre los telómeros, las secuencias de ADN que protegen los extremos de los cromosomas de la misma manera que las puntas plásticas impiden que los cordones de zapatos se deshilachen.

Su investigación se compone de dos partes. Por un lado, con la ayuda de Jack Szostak descubrieron que la secuencia única de ADN en los telómeros previene el envejecimiento y degradación de los cromosomas. Por otro, junto a Carol Greider descubrieron la enzima telómeros. Se entiende, por tanto, que Elizabeth Blackburn comparte el galardón y el premio, de USD 1,4 millones, con sus colaboradores.

Los descubrimientos de Elizabeth y su equipo tienen varias aplicaciones. Por ejemplo, ayudarán a encontrar nuevas terapias para curar o mitigar el cáncer, o a entender y mejorar el efecto regenerativo de las células madres. Sin embargo en donde más aplicación tiene el descubrimiento de los telómeros y la telomerasa es en entender el proceso de envejecimiento.

La investigadora Elizabeth Blackburn concluye que a medida que los telómeros se acortan (por la edad de la persona o por estar sometida a fuertes periodos de estrés) se da paso a la degradación celular, la cual a su vez lleva a las arrugas, las patas de gallo y todo eso que atribuíamos simplemente al paso del tiempo.

                 

           LA NUEVA NOBEL DE MEDICINA

  “Cuando vi lo que habíamos descubierto, me quedé sin palabras”

  Sus investigaciones están resultando claves para la lucha contra el cáncer: tanto que quizá salven la vida de millones de personas en el futuro.

 Elizabeth Blackburn es hija de padres médicos, se casó con el científico John Sedat en 1975, el mismo año en que empezó a estudiar el comportamiento de los telómeros, una investigación que casi diez años después, el 24 de diciembre de 1984, la llevó a descubrir la trascendental "enzima de la inmortalidad" , llamada ‘ telomerasa’, clave para cercar aún más el cáncer y las enfermedades degenerativas.

 Por tan crucial hallazgo, realizado en colaboración con su alumna Carol W. Greider, ambas van a recibir el Nobel de Medicina (compartido con el investigador Jack W. Szostak).

 Elizabeth Blackburn salió pronto de su país para doctorarse en Cambridge, desde donde más tarde saltó a Estados Unidos, primero a la Universidad de Yale y luego a la de Berkeley, en California, en la que hoy dirige el departamento de Microbiología e Inmunología. Ha demostrado ser una mujer valiente: en 2001 ingresó en la Comisión de Bioética de Estados Unidos, pero no dudó en marcharse tres años después, en total desacuerdo con las restricciones que la Administración de George W. Bush imponía a la investigación celular. Destacada por la revista Time como una de las cien personalidades más influyentes del mundo.

SU HALLAZGO

¿Qué es la enzima de la inmortalidad?

La telomerasa , una proteína presente en los telómeros, es uno de los pilares del crecimiento tumoral.

Una célula ‘normal’ ,esto es: mortal, con una duración determinada, se convierte de pronto en ‘inmortal’ y pasa a multiplicarse sin fin, formando tumores por acción de un exceso de telomerasa. De ahí el mote de ésta: ‘enzima de la inmortalidad’.                                                

A medida que una célula normal se divide, pierde fragmentos de telómeros, lo que provoca una disminución progresiva de su funcionalidad y, en última instancia, su muerte. Este proceso explica por qué la célula normal es mortal. Sin embargo, la tumoral se libra de tener telómeros cada vez más cortos, aumentando su nivel de telomerasa.

Esto ocurre en más del 95% de todos los tipos de tumores humanos, una clara indicación de que, sin exceso de telomerasa, no hay tumor.

Elizabeth Blackburn, Greider e incluso su discípula española María Blasco, del CNIO, han demostrado ya que células tumorales cultivadas en laboratorio a las que se les quita la telomerasa mueren rápidamente por un agotamiento de sus telómeros. Regular por ello la enzima es crucial también para las enfermedades degenerativas: activar la telomerasa en células que mueren antes de lo normal les alargaría los telómeros y, por tanto, la vida. María Blasco ya lo ha logrado.                                                                                                                                                                                                                                                                                             

 MARÍA AGUSTINA MARTÍNEZ CONESA,4º ESO A

Domingo, 17 de Enero de 2010 14:38. Autor: María Agustina Martínez Conesa #. Blog de 4º ESO

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